LAS EDADES DEL HOMBRE

3-FoldedMadonnaPoster_galleryCuando llegué a los quince alguien me dijo: chico, ahora entras en la edad más difícil. Y, en cierto modo, no le faltaba razón: el despertar de las hormonas, afeitarse, la responsabilidad de llevar unas llaves en el bolsillo, la adaptación al grupo, el póster de la guapa de turno a tamaño natural (en mi caso, fue Madonna), el descubrimiento de la floración de las chicas, encontrar el sitio adecuado, y un largo etcétera de cosas que determinarán cómo serás en un futuro.

Cuando llegué a los veinte alguien me dijo: muchacho, entras en la edad más difícil. Y, en cierto modo, no le faltaba razón: enfrentarse a la universidad, los planes de futuro en pareja, el sexo clandestino en casa de tus suegros, el borreguismo de los botellones, los viajes interiores, trabajar para paliar la economía doméstica, las marcas que te dejan en el alma los estragos y los excesos de los fines de semana.

RS628~Nirvana-Rolling-Stone-no-628-April-1992-Posters

Cuando llegué a los treinta alguien me dijo: bueno, entras en la edad más difícil. Y, en cierto modo, no le faltaba razón: seguir residiendo en la desidia del mismo cuarto de la casa de tus padres, ser consciente de que las relaciones nunca cuajan como es debido, la realidad de los trabajos eventuales y sin un día cotizado a la seguridad social, de la economía sumergida (en cuyo campo podría ser ministro si hubiera ministerio, dada tu experiencia dentro de ella), las nuevas amistades interrogándote por qué no has tenido hijos o te casaste, tú en la soledad del parque preguntándote qué hiciste mal para que todo acabara así.

2012

Ahora que he arribado a los cuarenta me han dicho: macho, entras en la edad más difícil. Y, en cierto modo, no le faltará ni un ápice de razón: la certidumbre de que tus días de asalariado en la empresa en la que subsistes son finitos, de que nunca te dejarán ser propietario, tu salario que va menguando, estancado en la ciénaga de las vanidades de los ricos, el futuro que te aleja de tu nación, la idea nefasta de engendrar para depositar tu fruto en un estercolero.

Creo que este tiempo será el más difícil para nuestra generación. Y, sin embargo, no me asusta el ahora, porque miro hacia el mañana y palidezco. Con cincuenta seré un tarado social desempleado y sin ingresos, tal y como nos están degradando las primaveras ese uno por ciento que todo lo pudre. Cuando aparezcan los sesenta, si aparecen, comeré de la beneficencia y no habrá motivo alguno para animarse a despertarse por las mañanas. Que ni siquiera la luz podrá iluminarme la pez contenida en el alma. Y, cuando nos plantemos en los setenta, es probable que vengan los del ministerio a suministrarnos la pastilla que acabe con todo. Para entonces habrán elegido quitarnos de en medio limpiamente y nuestra caída será una medida de ahorro para el Estado.

Articulo 15032014 001RUA

Anuncios

Un comentario en “LAS EDADES DEL HOMBRE

  1. Baño de realidad en aguas de pesimismo, no se… pero es lo primero que se me ha venido a la cabeza al leerte. Al menos eres inspirador:

    Nuestras vidas son los ríos
    que van a dar en la mar,
    qu’es el morir;

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s