HABLEMOS DEL TIEMPO

Contrariamente a lo que venía sucediendo en años anteriores, este otoño ha presentado todas sus bazas temprano. Demasiadas alertas naranjas o amarillas, casas empantanadas, ríos desbordados, cementerios de automóviles improvisados en vía urbana. Es como si la climatología también estuviera intranquila, desasosegada, desajustada, acompasando su estado de nerviosismo al acontecer del resto del país. Un país que se despierta cabizbajo y se acuesta apesadumbrado, pues en cada nuevo amanecer otoñal se presenta una nueva que pone nubarrones y chubascos en el ambiente.

Se nos va a hacer muy duro este otoño, muy cuesta arriba. Algunos no podrán ascender hasta la meta y tendrán que claudicar, apeándose de la bicicleta. Por mucho método Armstrong que nos inflame las venas, pondremos las rodillas en el suelo. Tendremos que tragarnos tantas mentiras hasta que con espíritu redentor arribe la antiguamente ansiada Navidad que el turrón sabrá a tierra quemada y los polvorones a óxido de calcio.

foto de autor desconocido, extraída de aquí

Serán días de sentarse a buscar soluciones cuando ya las sentencias estén ejecutadas. Días en los que se privatice lo público, aunque funcione y sea un bien común, y se nacionalice lo privado, llámenlo autopistas de peaje deficitarias o como quieran, para que sigamos asumiendo deudas que nadie nos preguntó si queríamos y fomentando las excusas para los recortes por el bien común. Días en los que nos hartaremos de escuchar a villanos madrileños diciéndonos que la culpa de ciertas tragedias las tenemos las familias, mientras nos desmontan educación y sanidad para venderlas al por mayor. Supongo que nos equivocaron al hacernos pensar que Sanidad y Educación son un bastión fundamental para la Familia.

copyright: agencia EFE

Serán también días en los que se nos concederán veinte minutos estipulados para recoger los resúmenes de una vida que deportaron los terremotos sin respuestas, escombros de la burocracia. Días en que se entregarán premios póstumos a programas de radio que han sido borrados del mapa porque se dejaba hablar a la gente. Días de presentadoras de punta en blanco oficializándonos la liturgia de las noticias más inmaculadas que puedan escucharse, a favor de un servilismo inmisericorde y sin cordura.

Y, lo más preocupante, días de jueces reclamando justicia.

copyright: agencia Atlas

No sé a ustedes, pero a mí se me están agotando las reservas, se me está desquebrajando la paciencia. Hay señales de la rabia contenida y los nuevos presupuestos antidisturbios así nos lo demuestran. El Gobierno se protege y se prepara para la contienda, porque las realidades se oponen a sus promesas de boca chica.

No sé ustedes, pero ya no reconozco a mí país. Ya no me reconozco en él.

Bienaventurados los que este otoño lleguen a fin de mes, porque ellos en verdad habrán conocido la Paz.

Anuncios

Un comentario sobre “HABLEMOS DEL TIEMPO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s