JOSÉ EL TROYANO

El profesor Moriarty salta hasta lo alto del sillón, eufórico. La entrada de Marcelo a Cesc es de roja directa. Se frota las manos, vislumbrando su triunfo. Las vacaciones obligadas que Sherlock Holmes se ha tomado en las cataratas de Reichenbach están resultando de lo más fructíferas. El plan para desestabilizar el poder universal de la Roja está siendo ejecutado con manos de experto cirujano. El propio doctor Cavadas tendría envidia de él, si se supiera que su firma está detrás de cada una de las últimas reyertas de un Madrid-Barça.

No es otro este Moriarty que un galo que no puede vernos ni en pintura. Dicen las malas lenguas que su animadversión viene de sus tiempos de 10, cuando el club merengue, por aquel entonces respetable y señorial, dio calabazas a su fichaje. Con anterioridad, le había fallado el método Howard Webb, con el que dejó boquiabiertos a todos: hasta los que no sabían de fútbol reconocieron que lo de la naranja mecánica aquella legendaria noche sudafricana no lo era.

Como el número 12 de Holanda en la final no pudo contra el espíritu de Jarque, tuvo que recurrir a un Caballo de Troya. Fichó a un experto manipulador portugués, al que tampoco debe caerle en gracia que la Roja dejara una imagen lamentable de los de Queiroz. Le dio carta blanca al de Setúbal para dinamitar a costa de lo que fuera. Ya se encargarían los directivos futboleros de quitarle hierro al asunto. Engatusó al presidente con el antídoto de oropeles conocido por Inter de Milán. Éste picó el anzuelo: no ve más allá de los dividendos. Quería una vacuna y se buscó a un portugués que había trabajado para ellos. Para que nos entendamos: algo así como abrir un negocio con tu suegra para olvidar a tu ex. Lógico y normal.

Moriarty Platini, fénix del despropósito deportivo, desde su poltrona de oro, se sentó a esperar los caprichos del azar. Que quiso, el muy caradura, que se sucedieran los partidos del siglo por doquier. Se ve que estaban de saldo por la crisis. Y su troyano salió a la caza.

Sus mejores soldados nos recuerdan, desgraciadamente, los escalofríos que nos provocaron los holandeses en aquella final. Si antes los integrantes de la Roja se agarraban del cuello porque hacían historia, ahora se dan de leches como en un vulgar remake de Steven Seagal. Ya no hay piña, sino macedonia. El troyano de Setúbal se relame echando leña al fuego. El guardián de los dividendos increpa a los suyos para que arenguen a los incrédulos espectadores. Han convencido al madridismo de que todo es admisible por truncar al contrario. A ese madridismo intransigente que expulsó a Capello, cuando el equipo ganaba a tropezones y con diez en su área. Ahora además su juego es sucio, deslavazado y grosero. A años luz del de la Roja, que ha de ser hoy la referencia para todo bicho viviente en un campo de fútbol. Y sin embargo, le defienden, le aplauden, como los teucros que decidieron ofrendar el caballo a los dioses y terminaron escaldados. José el troyano va disfrazado de antisistema, pero tiene rabietas de adolescente. Merece la crucifixión, pero se le exculpa por un extraño sentimiento: negar la evidente superioridad del eterno rival.

Y Epeo Platini, el ebanista creador de tal caballo, está que no cabe en sí de gozo: tiene al equipo que le dio largas en el punto de mira de todas las críticas por su juego violento y a la Roja dando bandazos. A este madridismo de pacotilla sólo le queda hacer porras para acertar en qué minuto será expulsado Pepe o comenzará la primera tangana. El resultado ya es lo de menos. Troya está condenada. La obcecación de los que bendijeron el caballo en vez de hender en sus leños el frío bronce verterá la sangre de la Roja a los alcantarillados.

Publicado en diario HOY el 30 de Agosto de 2011

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2 comentarios en “JOSÉ EL TROYANO

  1. bueno, antes de que tu mismo lo hayas puesto ya está en twitter!! en facebook no sé que coño ha pasao que no me deja! aer si eres tu capaz!! menudo día llevo hoy con las redes sociales! menos mal que mi post al final apareció!! en fin, que muy bien escrito poeta, con gran estilo…pero me toca las narices tanto meterse con un tío que es el único queno chupa el culo ni al barsani a los periodistas!!!!

    1. Entonces ¿por no chuparle el culo al barsa ni a los periodistas? ¿le damos ya inmunidad diplomática al “Sr. Porqué”?

      Venga, a defender lo indefendible

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