PARALELISMOS IRREGULARES

p. d. Mapa extraído de esta web.

Mientras un mundo llora la crisis económica en las terrazas de los bares los domingos a mediodía con cañas y tapas y sale a esquiar un lunes laborable en cuanto caen tres copos de nieve, otro mundo se lanza a la calle para proclamar la libertad en las plazas públicas, enfrentándose a los tanques con palos y piedras. Mientras un mundo se introduce en las redes sociales para expresar bien humorado su cambio de relación, la nueva actualización de su blog o para pedir ayudas y salvar vidas de cánidos abandonados, otros las utilizan para cambiar las miserias de su realidad y derrocar pacíficamente a un gobierno, o, al menos, intentarlo. Mientras un mundo se afana y se turna para que no saqueen sus negocios, quemen sus restaurantes o expolien los tesoros de sus museos, otro habla de condiciones infrahumanas en los aeropuertos donde han tenido que esperar por tres días a escapar del conflicto, indignados porque no hay alimentos y nadie ha pasado a ofrecerles algo que llevarse a la boca, en forma sólida o líquida.

Un afectado nacional comparó la situación de las calles tunecinas con la de una película de zombies, y todo apunta a que en su iphone llevaba descargada toda la serie de muertos vivientes que tanto éxito ha proporcionado a una cadena en las últimas semanas. Otra habla de cenar tres bolsas de patatas fritas como un verdadero lujo, cuando a pocos kilómetros un restaurador apoya la causa de los manifestantes pacíficos mientras enseña a los cámaras europeos cómo ha quedado su restaurante tras haber sido quemado por una banda de oportunistas. El ministerio de asuntos exteriores, a los que han vivido el conflicto egipcio, les recomienda no acercarse a las zonas conflictivas y respetar los toques de queda, pero ellos salen a la calle cargados con sus cámaras de aficionados para estampar unas vacaciones diferentes en su álbum y olfatean las esquinas para dar con el fragor de los cámaras y salir en los telediarios de toda Europa. Con eso de tener una embajada amparándoles piensan que son invulnerables. Luego vendrán las hostias como panes y las madres-mías y lo mal que se ha portado el gobierno con nosotros, que nos ha abandonado. Por el momento, celebran el verse metidos en medio de las multitudes protestantes y se regodean por haber tenido la oportunidad de oler el gas lacrimógeno. Total, qué más da, si el guía les había dicho que Egipto era un país seguro y que no eran actos terroristas, sino pacíficas movilizaciones con tanques y rifles de asalto del otro lado de la avenida y poco más. Hay diferencia entre protestas y terrorismo, ¿verdad? Pues eso, vámonos a hacer foticos para actualizar en el twitter.

–         Mirad, estamos en Egipto y aquí estamos delante de los tanques.

Horas después echarán pestes de los acontecimientos porque no les facilitaron un avión con el que llegar a casa a la hora convenida y tuvieron que dormir en cartones de cajas tiradas en los contenedores; pero, por el momento, Egipto o Túnez son de lo más cool y jódete Hermosillo que cuando tú viniste sólo trajiste recuerdos de las pirámides y de los camellos.

Qué facilidad tan pasmosa tenemos para amoldar la situación a nuestros caprichos. Me acuerdo, por ejemplo, ahora de los cuatro turistas que fallecieron en México el pasado agosto tratando de cruzar un río en la zona del Potosí, cuando se empecinaron en pasarlo a pesar de que nadie quería acompañarlos por el inminente peligro que conllevaba. Pero qué sabrán unos nativos y qué no puede mover un buen puñado de dólares relucientes y más verdes que Irlanda en el día de San Patricio. Pues allá vamos.

La última hora de este entramado del levantamiento popular generalizado de los países de Oriente Próximo es que debemos estar tranquilos por nuestros familiares y amigos. Además de que se están habilitando los aviones necesarios, la web de National Geography ha incluido un post titulado Crisis en Egipto: Lo que los Viajeros han de conocer. Y, sinceramente, es reconfortante saber de la preocupación de los demás por los nuestros. Pero de los protestantes apenas se dice nada. Los gobiernos a verlas venir están. Estados Unidos ha dado el visto bueno para el cambio pacífico en Túnez – que les importa un bledo -, mientras que han dejado como portavoz en el caso egipcio a Israel, que ha mostrado su apoyo a Mubarak y ha pedido a China y Rusia que moderen sus críticas al gobernante.

Seamos sinceros. Le damos la misma importancia a la suerte de estos ciudadanos que a un pictolín. Seguramente, nuestra preocupación más acuciante sea la de ver cómo ha subido el precio del barril de petróleo por encima de los cien dólares. Es decir, que nos va a costar más caro llenar el depósito del coche. Pero, bien mirado, es una nueva oportunidad para quejarnos de lo mal que está todo en los nuevos bares sin humos. Por el momento, yo ya he quedado mañana con Fran y Miguel en La Corchuela para hablarlo.

Canción del día: A hard rain’s a gonna-fall, Bob Dylan

[en versión de Edie Brickell]

p. d. Leído en Días de Radio el 1º de febrero de 2011

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s