SUBTERRANEAN HOMESICK BLUES [VERSIÓN IMPOSIBLE #1]

Ya dijimos en la introducción de la semana pasada que aquí no se salvaba ni el papa, que nadie estaba exento de arrepentirse de una versión. Comencemos por los superoriginales Red Hot Chili Peppers, que no se les ocurrió otra cosa en sus comienzos que hacer una adaptación del célebre Subterranean Homesick Blues de Bob Dylan. Eran los años ochenta y era su tercer álbum en estudio, para la EMI. El disco tenía por título The Uplift Mofo Party Plan, que es muy rollo Red Hot, y hay que recordar que por aquella época iban muy pasados de revoluciones. En ese mismo disco ya hablaban abiertamente de la heroína, en el tema Fight like a Brave [Lucha como un Campeón] y poco después de su lanzamiento, el guitarrista Hillel Slovak la palmaba por sobredosis.

Así que, imagino que a causa de las alucinaciones provocadas por las drogas, insertaron en el corte número 7 el éxito dylaniano. Y se dijeron, oye ¿por qué no le damos un toque de lo más Red Hot para la cosa de los anales? Y lo hicieron, dejando un tema a caballo – y no me malinterpreten la expresión, por favor – entre el Hip Hop más barato del Bronx y lo que después sería su mítico Get It away.

La original fue un sencillo extraido del Bringing it all at home, del de Minnesotta en 1965. Lo original de la canción, que fue catalogada en el número 332 por la Rolling Stones entre las 500 mejores de todos los tiempos, está en su video, que tantas emulaciones ha tenido. Aquel en el que Dylan se veía en primer plano pasando cartelitos con la letra de la canción. Tanto ha sido copiado que el diseñador Jordi Labanda felicitaba el 2008 con un claro homenaje a ese Dylan en mitad de la obra con su cartelito y Google mostraba un video explicativo de una de sus nuevas herramientas, Google Instant, con la letra y el video de Dylan.

En segundo plano, a mano izquierda, había un barbudo, que con el paso del tiempo descubrimos que era Allen Ginsberg, el poeta de la generación beat que escribió Aullido. Ya saben aquello de He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por las drogas y todo lo demás. El bueno de Ginsberg ya tenía una pinta de pasado en el video alucinante, y eso que apenas se le distingue. De su barba salía humo, como anécdota lo digo. Quizás fuera ese estado letárgico el que inspiró a los californianos para adentrarse en la versión subterránea.

Muy orgullosos del resultado no habrán quedado, porque apenas ha trascendido en sus posteriores recopilatorios, tanto de grandes éxitos como en directo, aunque en este aspecto no es que se hayan prodigado mucho. No nos consta que hayan salido pidiendo perdón, pero tampoco fueron invitados al concierto 30 aniversario en el Madison Square Garden en 1992 que luego se convertiría en un disco doble con enormes momentos, y eso que estuvo gente con la que Dylan hacía tiempo que dejó de hablarse.

Incluso la versión que hizo Rickie Lee Jones está mejor y eso que una voz femenina es lo menos parecido a la nasalizada del viejo Dylan y que aparecen en ella extraños aulliditos a lo Yoko Ono en Rising, una de las hermosas atrocidades firmadas por la Plastic Ono Band. Sin olvidarnos de otra excentricidad: un tributo reggae que se dedicó al maestro de Duluth, en el que el desconocido grupo jamaicano Sizzla la homenajeaba, con copia de video incluido. Pues incluso ésta suena infinitamente mejor que la de los Red Hot

Por si ustedes quieren resarcirse busquen el video de la intervención en la entrega de los premios de la música británicos de 2005 de Alanis Morrisette, donde la canadiense hacía una de las mejores versiones recientes de esa canción, casi al estilo de lo que el viejo Bob viene haciendo en los últimos diez años: puro blues y sólo blues.

Pero lo de los Red Hot era durante la época en la que llevaban crestas a lo Sex Pistols y hay que entender que la heroína atrofia mucho. ¿Perdonarlos? Juzguen ustedes mismos cuando terminen de escuchar la versión. Pero disculparlos sí, por los excelentes trabajos que vinieron después, durante los 90, cuando se centraron más en la familia y en el rollo del show business, mucho menos Red Hot, pero más lucrativo y saludable. Sobre todo porque entonces la droga suele ser gratis y de mucha mejor calidad.

p. d. Por motivos de copyright, la versión original de Dylan no se encuentra disponible. A cambio, dejamos la actuación de Alanis Morissette.

VERSIÓN IMPOSIBLE: RED HOT CHILI PEPPERS

p. d. 2. Leído en Días de Radio el 14 de Octubre de 2010.

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